Nuestra Señora en 1933

Compartimos hoy en nuestro Rincón de la Fototeca una verdadera joya de archivo. Posiblemente se trate de una de las fotografías de estudio más antiguas realizadas a Nuestra Bendita Madre, tomada en la atípica Semana Santa de 1933.

La instantánea nos muestra la belleza inalterable de nuestra eterna Virgen de las Lágrimas. La Señora viste de reina portando el conjunto bordado de manto y saya del taller de Hijos del Olmo de 1919, y mantilla a modo de toca de sobremanto. Ricamente enjoyada al gusto de la época, la Sagrada Imagen luce una antigua corona, anterior a la actual de 1938, repetidamente representada en grabados decimonónicos.

Tal como firma el texto troquelado de la esquina inferior derecha (NOVOA Sevilla), el autor de la fotografía es nuestro hermano Francisco Pérez Novoa, quien fuera Mayordomo 1º de nuestra corporación a principio de los años treinta del pasado siglo. Afamado fotógrafo de la época en la ciudad, poseía su estudio en la calle Amor de Dios nº 41 esquina con la Alameda, por donde era común que pasara la Cofradía en estos años (siguiendo Gerona hacia delante hasta San Juan de la Palma y Feria). Gran vinculación unía a su familia con la Hermandad de la Exaltación; su esposa fue además camarera de Nuestra Señora de las Lágrimas.

La fecha de su temprano fallecimiento en 1937 a la edad de 41 años y el regreso de la primitiva imagen de Nuestra Señora de las Lágrimas a la titularidad de la que siempre ha sido su hermandad en 1933, nos sirven para acotar en el tiempo la instantánea en ese período de cuatro años.

Sin embargo, revisando fotografías de ese período descubrimos la fecha definitiva: si ampliamos esta conocida imagen de la Semana Santa de 1933 comprobamos con sorpresa que Nuestra Señora viste exactamente igual que en la fotografía protagonista de hoy. ¿Podría ser que en aquel momento, cuando la Señora fue vestida de reina, nuestro hermano Novoa aprovechara para tomar algunas fotografías de la Virgen? Es más que probable que así fuera y que se hiciera este reportaje antes de subir o tras bajar del paso de palio.

Recordamos que aquel año de 1933 ninguna cofradía realizó Estación de Penitencia y varias optaron por montar los pasos dentro de las iglesias, como fue el caso de nuestra Hermandad.