escudo hermandad exaltacion sevilla

Hermandad de

La EXALTACIÓN

AJUAR DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

Nuestra Señora de las Lágrimas atesora un amplio patrimonio textil, joyero y orfebre, reunido a lo largo de los años como muestra del amor de sus devotos. Tiene en su ajuar hasta ocho sayas bordadas, diversas cotillas para las sayas, así como dos mantos de camarín bordados y dos preseas, entre otros enseres. 

Corona de salida de Nuestra Señora de las Lágrimas

BORDADOS

Manto de vistas burdeos (Jesús Rosado, 2007)

Ejecutado por Jesús Rosado en 2007, posee la Santísima Virgen un manto de vistas para cultos y camarín, en terciopelo de lyon burdeos, bordado en oro.

Presenta un diseño de grandes tallos vegetales y hojas de acanto, que van disminuyendo en grosor según va ascendiendo hacia la cabeza. Vino a sustituir al anterior manto burdeos bordado en aplicación, que se usaba para los cultos internos.

Manto de vistas negro (Jesús Rosado, 2008)

A raíz de la compra de la saya negra, se encarga el diseño y ejecución de este manto de terciopelo negro bordado en oro a Jesús Rosado en 2008.

Presenta un diseño a base de roleos y grandes hojas, así como flores. Se utiliza de manera para Cultos internos y especialmente para la vestimenta de luto del mes de noviembre.

La saya azul (Teresa del Castillo, 1874?)

 

 

 

Es el siglo XIX el comienzo de la evolución en la vestimenta de las dolorosas y el bordado en oro, incentivando el desarrollo de los talleres decimonónicos, como el de Teresa del Castillo, nuestra protagonista en este caso.

 

 

 

Sabemos que el Viernes Santo de 1874 la Virgen estrena vestido de terciopelo morado y manto azul, ambas prendas ricamente bordadas en oro por dicho taller. Sabemos por otra parte de la antigüedad de la saya que nos ocupa, anterior a 1900; y que era usada en conjunto con el anterior manto de Nuestra Señora, de similar diseño, como atestiguan alguna de las fotografías más antiguas conservadas del paso de palio.

Todo esto, unido a la similitud de estilo a la obra de Teresa del Castillo, nos permite afirmar con cierta certeza que la saya se trata de aquella estrenada en 1874 junto al manto. Por tanto, no solo se trata de la saya más antigua, sino de la pieza bordada más longeva del ajuar de la Santísima Virgen.

Dentro de un estilo decimonónico, sigue un diseño asimétrico, con grandes hojas de cardos, tallos y flores de gran tamaño. Por lo que apreciamos a través de fotografías la saya ha sido intervenida en al menos dos ocasiones, añadiéndose más piezas bordadas al diseño original: en la primera mitad del siglo XX, presumiblemente por Juan Manuel Rodríguez Ojeda,  y ya a finales del mismo, por Joaquín Ojeda en 1993.

Actualmente la saya está bordada sobre terciopelo azul, si bien sabemos que su soporte original era de terciopelo morado y que en algún momento del siglo XX fue pasada a color negro, en el que permaneció hasta 1993 cuando acabó en el actual azul.

Posee mangas igualmente bordadas siguiendo el estilo del conjunto. Igualmente, las manguillas también se encuentran bordadas, aunque suponemos que este hecho es en épocas posteriores a su creación.

Saya de Olmo (Hijos de Miguel del Olmo, 1919)

Fue un regalo del taller a la Hermandad en compensación por el retraso en la entrega del manto, que debía haber sido estrenado en la Semana Santa de 1918.

La saya repite el diseño y las técnicas de bordado del manto de salida, dando igualmente protagonismo a los tallos de claveles, símbolo de las Lágrimas de María al pie de la Cruz. El paso del tiempo también ha desvirtuado su versión original, tanto en diseño como soporte. Actualmente en lamé de plata, sabemos que el tejido original era un terciopelo color crema.

Desde su estreno, fue la saya de salida de la Santísima Virgen prácticamente en la totalidad del siglo XX, si bien su mal estado de conservación ha provocado que en la actualidad sea usada por la Señora exclusivamente en el Culto diario en la capilla.

Posee mangas igualmente bordadas siguiendo el estilo del conjunto.

Saya torera (años 50-60)

 

Esta saya perteneció al traje de luces del diestro Manolo Gonzalez (Sevilla 1929-1987), que suponemos regaló en los años 50 del pasado siglo, momento en el que se hace hermano de nuestra corporación. La misma está realizada en raso verde manzana bordada en oro.

En 2020 la saya ha sido sometida a diversas tareas de mantenimiento y conservación, realizadas por Antonio Jesús del Castillo, pues llevaba décadas en desuso por su mal estado. Se ha tenido que confeccionar un nuevo pecho, ya que carecía de él, así como alargar la falda al quedarle corta a la Stma. Virgen.

Posee mangas y manguillas igualmente bordadas siguiendo el estilo del conjunto.

 

 

Saya burdeos (Gutiérrez Carrasquilla, 1970)

Grandes tallos vegetales y flores conforman el diseño simétrico de esta saya, bordada en hilo de oro sobre terciopelo burdeos. Como curiosidad, para su ejecución fueron usadas algunas piezas del antiguo estandarte de la corporación.

Posee mangas igualmente bordadas siguiendo el estilo del conjunto.

 

Saya negra (Jesús Rosado, 1999)

Bordada en hilo de oro sobre terciopelo negro, esta saya presenta un escueto diseño asimétrico a base de roleos y grandes hojas, así como flores. La saya forma conjunto con el manto de vistas negro y es usada generalmente para la vestimenta de luto del mes de noviembre.

Posee mangas y cotilla igualmente bordadas siguiendo el estilo del conjunto.

 

Saya verde (Emilio Gómez Moreno, 2020)

Pequeños tallos, hojas y ramilletes de flores bordados en hilo de oro y sedas de colores se extienden sobre el soporte de terciopelo verde siguiendo un diseño simétrico. Las pequeñas flores en tonos rosas emulan las representadas en el exterior de las bambalinas, tan características.

Como curiosidad acerca de esta saya, sus bordados fueron inicialmente creados como prueba para unos futuros respiraderos bordados para el palio de Ntra. Sra. de las Lágrimas. Tras desecharse la idea, se usaron estos bordados para crear la saya.

Posee mangas, manguillas y cotilla igualmente bordadas siguiendo el estilo del conjunto. 

Saya blanca de tisú (Jesús Rosado, 2006)

Desde su estreno se trata de la saya más usada en la salida procesional del Jueves Santo, a excepción de años recientes como 2015, 2016 y 2018 cuando fueron usadas otras de las ya mencionadas.

La pieza, bordada en hilo de oro sobre tisú blanco, sigue el estilo de las sayas del siglo XIX, con bordados asimétricos de gran relieve y motivos vegetales.

Posee mangas y cotilla igualmente bordadas siguiendo el estilo del conjunto. 

 

Saya blanca de Jesús Rosado

Saya réplica de Olmo (Jesús Rosado, 2020)

Hace unos años surgió la inquietud dentro del equipo de priostía de restaurar la saya de Olmo, próximo entonces el primer centenario de su estreno junto al manto. No obstante su deterioro imposibilitó la recuperación de prácticamente la totalidad de sus piezas. Siguiendo criterios patrimoniales y atendiendo a la recomendación de expertos en la materia, se optó por realizar una réplica, volviendo a su diseño y soporte original.

La nueva saya ha sido ejecutada en terciopelo de lyon color crema con técnicas como el cetillo, media onda, ladrillo y cartulina. Se aprecian también piezas llamativas como las cartulinas entrelazadas en liso, de igual factura a las del manto, y el empleo de lentejuelas y tachuelas de oro. Se ha realizado asimismo una cotilla a juego, pues la antigua saya carecía de una.

La saya iba a ser estrenada para la salida procesional del 2020, impidiéndolo la pandemia por el virus Covid-19. Fue estrenada finalmente en la veneración de ese mismo año.

Posee mangas igualmente bordadas siguiendo el estilo del conjunto.

 

 

Cotilla de tisú

Se trata de una cotilla bordada en oro sobre el mismo tisú celeste del manto de salida, a juego con éste. En su centro posee una estrella decorada con piedras y una perla. Fue restaurada junto con el manto de salida por Jesús Rosado.

Se usa indistintamente con cualquiera de las sayas que posee, aun siendo una creación para acompañar a la saya de Olmo original y al manto de salida.

Cotilla de oro

Se trata de una pieza realizada a partir de unos antiguos bordados, diseñada por Ricardo Comas. Por su mal estado de conservación se procedió a su restauración por Miguel Ángel Padilla, sufragada por un grupo de hermanos, siendo presentados estos trabajos durante el Quinario de 2018.

Se decidió intervenir la pieza ya que no se encontraba en un estado óptimo de conservación ni gozaba de muy buena ejecución. El bordado constaba en su totalidad de la técnica del cetillo y hojilla, siendo limpiado en su totalidad, eliminando elementos ennegrecidos por el paso del tiempo y piezas que estaban muy deterioradas. Se sustituyeron algunos elementos por otros de nueva ejecución como tallos de hojilla y se le añadieron otros como comas de lentejuelas, escamados y nervios de los cuales carecía. Se sustituyó la pieza central por encontrarse en muy mal estado dotándola de una de nueva ejecución, siendo esta un óvalo en cartulina con un fondo de hojilla y un cristal de Swarovski en forma de lágrima, en alusión al nombre de Nuestra Titular. También se le ha añadido una flor en cartulina y lentejuelas rematando la pieza. Por último la pieza se perfiló en torzal del cual carecía realzando la misma.

También es usada indistintamente con las diferentes sayas, aunque fue creada sobre todo para la saya azul y la burdeos, que carecían de cotillas.

ORFEBRERÍA Y JOYERÍA

Preseas

La corona de salida de la Virgen de las Lágrimas es de 1938, obra de Seco Imberg. La pieza muestra en su personal diseño cabezas de querubines alados que sostienen guirnaldas de frutas, rodeados por decoración vegetal. Labrada en plata repujada y sobredorada, piedras finas decoran su canasto. Como dato curioso, tiene la peculiaridad de ser la primera corona labrada por ambas caras en nuestra ciudad.

La Hermandad conserva el contrato de ejecución con orfebrería de Sucesores de Manuel Seco de fecha 14 de marzo de 1938. La realización de esta importante obra de orfebrería costó a la corporación 3.000 pesetas de la época. El Jueves Santo 14 de abril de 1938 Nuestra de las Lágrimas lució su nueva presea por primera vez sobre sus sienes. La pieza fue restaurada y dorada por última vez en el año 2016.

Posee Nuestra Señora otra corona, pieza anónima de la primera mitad del siglo XX, de metal plateado. Siguiendo un diseño vegetal, pedrería fina y cabeza de querubines se extienden a lo largo del canasto de seis imperiales. El globo terráqueo y el escudo de la corporación, ambos sobredorados, rematan la presea. Actualmente esta antigua pieza es usada para el Culto diario a la Santísima Virgen en la capilla.

Aureolas

Para la tradicional vestimenta de hebrea durante la Cuaresma, posee la Santísima Virgen una aureola de plata sobredorada decorada por doce estrellas. Es una obra del año 2000 de N.H.D. Raúl López García. También se conserva otra aureola de estrellas más antigua, pudiendo ser datada a mediados del s. XX, de metal dorado.

Puñales

El puñal es uno de los elementos más representativos en la iconografía de la Madre Dolorosa. Nuestra Señora cuenta con tres puñales en su ajuar.

El más antiguo data de principios del siglo XX (anónimo), incluso se puede pensar que es anterior, ya que es descrita una pieza de características similares en los archivos de la hermandad. De líneas simples, está decorado con hojarascas que recorren la empuñadura y parte de la hoja; además intercala una serie de piedras semipreciosas de colores morados, verdes y blancos. A lo largo de su historia ha tenido etapas en plateado y en dorado. En 2019 fue restaurado por Orfebrería Bernet y devuelto al acabado en plata original.

En 1961 N.H.D. Ricardo Comas diseña un nuevo puñal que es ejecutado por Orfebrería Villarreal en plata sobredorada. De líneas rectas, con decoración en sus bordes, sigue el diseño estético del palio. En su centro contiene unas azucenas de plata, símbolo de la pureza de María. De los tres, es el de mayor tamaño.

 

La pieza más reciente es del año 2004, realizada en plata sobredorada, con forma de cruz griega, con tres de sus lados iguales unidos en un punto central. Los brazos de la cruz son tallos de hiedra que culminan en el centro con una rosa de plata, decorada con una aguamarina. Es obra de N.H.D. Raúl López García.

1961

Joyas

En cuanto a las joyas más características de la Santísima Virgen, podemos encontrar la cruz pectoral que luce cada Jueves Santo y en los Cultos Principales. Aunque posee varias cruces, ésta es la más especial. Se trata de una pieza de plata sobredorada, en la que se engarzan nueve aguamarinas, de mediados del siglo XX. Cada uno de sus extremos está rematado por unas cantoneras típicas en las cruces de las imágenes cristíferas, además de una especie de guirnaldas que las rodean. Estas mismas guirnaldas se encuentran en el palo vertical de la cruz, haciendo el símil con las abrazaderas de la Cruz de Guía. Del centro, salen unos rayos. Esta pieza de joyería fue restaurada y dorada por última vez en 2019.

A la cruz la acompaña un collar en forma de toisón, realizado en plata sobredorada, con aguamarinas en el centro de cada uno de sus eslabones, haciendo un total de catorce. La pieza va a juego con el diseño de la cruz, siendo también de mitad del siglo XX. Se restauró y doró por última vez en 2019.

También se encuentra en su ajuar otro collar-gargantilla, formado por estrellas. Está realizado en plata sobredorada, decorado con perlas de diferentes tamaños, adquirido a mitad del siglo XX.

Aunque Nuestra Señora posee multitud de rosarios en su ajuar, podemos destacar dos en concreto. El más antiguo que posee (que no la pieza más antigua), datado a mitad del siglo XX, también va a juego con la cruz y el toisón, siendo de plata sobredorada. Tiene nueve aguamarinas repartidas y lo remata una Cruz de Santiago con el escudo en su centro y una circonita.

El otro rosario, está realizado en oro, con grandes cuentas, estando decorado el anagrama de María y la cruz con brillantes.

Con otros tantos broches ha sido ofrendada Nuestra Madre a lo largo de los años, de los cuales podemos destacar dos con su Nombre, uno en forma de sol, otro con los atributos de Santa Catalina y otro en forma de alfiler con una medalla con el busto del Stmo. Cristo de la Exaltación. Éste, fue realizado en oro y regalado por la cuadrilla de costaleros de la Virgen en 1993.

El alfiler con la leyenda “Lágrimas”, usado en los Cultos Principales, está realizado en oro de ley por Joyería Tassani bajo diseño de N.H.D. Ricardo Comas. Fue un regalo que la Juventud de la Hermandad realizó a la Santísima Virgen de las Lágrimas en 1990, bendecido e impuesto en la Misa Solemne del Viernes de Dolores y estrenado en la Estación de Penitencia el Jueves Santo.

En 2020 Nuestra Señora fue ofrendada con otro broche con su nombre, esta vez en plata de ley y baño de oro blanco, decorado con piedras semipreciosas en color morado, blanco y verde; bajo diseño de N.H.D. José Carlos Borrego Casquet, inspirado en el puñal plateado.

El broche del sol es muy característico al ser de oro, con forma de sol radial y teniendo en su centro una gran topacio.

Debemos destacar asimismo dos anillos dentro de la joyería del ajuar de Nuestra Señora. Uno de oro, con dos cruces de santiago a sus lados y una gran aguamarina rectangular en el centro. El otro, también de oro, con un gran topacio rectangular en el centro.

En los Cultos Principales y la Estación de Penitencia usualmente porta en su mano o en su cintura la Santísima Virgen una rosa de plata realizada por el orfebre Fernando Marmolejo. Esta Rosa de Pasión fue el trofeo que recibió el Grupo Joven de la Hermandad en 1978 al proclamarse ganador del concurso de cultura cofradiera organizado por el programa “Cruz de guía” de la emisora Radio Sevilla de la Cadena SER. La pieza fue estrenada en la salida procesional del Jueves Santo del mencionado año. 

El broche de Santa Catalina presenta los sus atributos iconográficos de la Mártir de Alejandría: Cruz, palma, rueda y espada. Fue realizado en plata sobredorada y aguamarinas por Joyería Josman en 2018 como regalo de un grupo de hermanos por el feliz regreso a nuestro templo de Santa Catalina en noviembre de ese año.

Igualmente atesora Nuestra Señora de las Lágrimas en su ajuar un juego de tres tembladeras en plata sobredorada, con aguamarinas y circonitas, regaladas en 2019 y realizadas por Joyería Josman, bajo diseño de N.H.D. José Carlos Borrego Casquet, inspiradas en las flores del manto.

TEXTIL:TOCADOS Y PAÑUELOS

Aunque Nuestra Señora de las Lágrimas goza de un rico ajuar textil, tanto para el uso diario como para sus cultos principales, destacaremos las principales piezas tanto para tocados, como de puños y pañuelos.

Tisú de plata

Uno de los tocados más característicos de Nuestra Titular es este tisú de plata, bordado en plata y oro, que fue muy usando en la salida procesional de finales de los años 90 y principios de los 2000.

Siendo una de las mejores piezas textiles en el ajuar de la Santísima Virgen, por su antigüedad y su valor, actualmente no goza de un buen estado de conservación, aunque se sigue usando para sus cultos principales y en 2017 volvió a lucirlo en su salida el Jueves Santo.

Mantilla de pico

Esta mantilla de bordado de aplicación de Bruselas con forma de pico, en tono blanco, llegó a nuestra corporación en 2003, siendo una pieza original del siglo XIX y regalo de un hermano.

Ha sido usada varios años para la salida procesional, sobre todo entre 2004 y 2018.

Chal egipcio

La Santísima Virgen estrenó un nuevo tocado para el regreso a Santa Catalina en noviembre de 2018. Para dicho traslado la Juventud de nuestra corporación decidió hacerle un regalo a Nuestra Bendita Madre, para que pudiera lucir ese día y en futuras ocasiones. El mismo también fue costeado por la familia López Camacho.

Se trata de un antiguo chal egipcio de tul de algodón en tono blanco, bordado en hojilla de plata.

Mantilla de perlitas

Se trata de una interesante mantilla del siglo XIX, realizada en tul de algodón con bordados en hilo de oro y perlas de pequeño tamaño; es por este motivo que se la conoce por el sobrenombre de “mantilla de las perlitas”.

Se conoce que durante el siglo XX la Santísima Virgen la portaba en su salida procesional a modo de toca de sobremanto, dejando de usarse por su mal estado de conservación. No es hasta 2009 que se restaura y se vuelve a utilizar a modo de toca, con el manto liso que portaba Nuestra Señora al encontrarse el suyo en restauración. En años posteriores a ese la ha usado como tocado, tanto para cultos internos como en su paso de palio.

Encaje de aguja (1)

Adquirido a principio de los años 2000, es una larga pieza de encaje de aguja, del siglo XIX, con un diseño profuso de motivos florales, en cuyo borde destacan hojas y algunas flores, dándole un aspecto de terminación en picos.

Encaje de aguja (2)

Donación a mediados de los años 2000, es una larga pieza de encaje de aguja, del siglo XIX, con un diseño de motivos florales, algo más sencillo que el anterior. En su borde podemos ver diferentes flores, que le confieren una terminación redondeada.

Puños de encaje (1)

Donación a mediados de los años 2000, tratándose de una pieza de encaje de Bruselas, con un dibujo floral.

Puños de encaje (2)

Para el besamanos de 2019, le fue obsequiado a la Stma. Virgen un nuevo juego de puños de encaje de blonda con ornamentación floral, procedente de un traje de castellana de principios del siglo XX, con lentejuelas de oro. Donación de un devoto.

Pañuelo de encaje de Bruselas

Esta pieza del siglo XIX, está confeccionada en encaje de Bruselas, siendo portado por la Stma. Virgen en los cultos principales y en la salida procesional.

 

Pañuelos de encaje de bolillos

Tiene la Santísima Virgen dos pañuelos en este estilo, regalados recientemente.

El primero fue obsequiado a Nuestra Madre para la salida procesional de 2019, por una hermana. Se trata de un pañuelo de encaje de bolillos en tono beige, datado de finales del s. XIX.

El segundo es un pañuelo de organza con encaje de bolillos con las técnicas de guipur, cuadradillos, trenas, baguillas, punto entero y torchones, el cual estrenó en el Quinario de 2020, también obsequio de una hermana.