La estación de penitencia: sentido y compromiso
Queridos hermanos:
Me dirijo a vosotros por la cercanía del próximo dos de abril, en el que viviremos un nuevo Jueves Santo.
El viejo barrio de Santa Catalina se llenará un año más de familias, de túnicas blancas y antifaces morados por todas sus calles.
Será de nuevo día grande de la Semana Santa de Sevilla y día importantísimo para los cristianos, en el que nuestra Corporación hará estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral.
Salimos el día en el que se instituye la Eucaristía, el día de la última cena de Jesús con sus apóstoles, ofreciendo el pan y el vino como su cuerpo y sangre, anticipando su entrega en la Cruz.
Hermanos, tenemos que tener claro el significado de la estación de penitencia como un acto de fe, oración y compromiso personal, en el que cada uno de nosotros tendrá su conversión interior.
El paso de nuestra Hermandad por la Santa Iglesia Catedral debe ser un ejemplo de compromiso cristiano.
Llevaremos nuestra túnica de nazareno con el compromiso, respeto y significado que tiene, bajo el anonimato y la humildad que requiere una estación de penitencia, símbolo de que todos somos iguales ante Dios.
Con el eterno recuerdo a nuestros hermanos difuntos, que ya gozan de eternos Jueves Santos junto a nuestros titulares, y con el orgullo de pertenencia a una Corporación con siglos de historia…
Hermanos, solo pediros que tengamos una buena estación de penitencia.
Que el Santísimo Cristo de la Exaltación y Nuestra Señora de las Lágrimas os bendigan.

