Virgen de las L√°grimas

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Las advocaciones pasionistas surgen en torno al culto a Nuestra Se√Īora de los Dolores, establecido durante la Baja Edad Media y describen los sentimientos de la Madre con par√°metros humanos, rasgo clave de la pr√©dica franciscana.

As√≠ el texto franciscano dice: "Stabat Mater Dolorosa, Juxta Crucem Lacrimosa", y de ah√≠ la advocaci√≥n de Nuestra Se√Īora de las L√°grimas, Bendita Imagen Titular de nuestra Hermandad. Se da la curiosa circunstancia, que pese a no estar documentado, sabemos que fue esta Dolorosa, la primera de nuestra ciudad, en llevar el pa√Īuelo que la sensibilidad sevillana dispuso para aliviar las inconsolables L√°grimas de Mar√≠a. La Virgen de las L√°grimas es centro de la devoci√≥n de nuestra Hermandad, que supo vencer f√°ciles tentaciones y respetar historia y tradici√≥n, encarnadas en esta bella Dolorosa.

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Identificación física.

Materiales y técnica: Madera tallada y policromada.
Dimensiones: Alt. total: 163,7cm. Alt.candelero:90,7 cm.
Inscripciones, marcas, monogramas y firmas: No se aprecian.

 

Datos históricos-artísticos.
Autor/es: Anónima.
Cronología: Principios S. XVIII
Estilo: Barroco tardío
Escuela: Andaluza.

 

 

 

 

 

Origen histórico

Esta obra de imaginer√≠a debi√≥ realizarse a principios del s. XVIII representa el momento en que la Virgen, afligida ante la visi√≥n de su hijo crucificado, comienza a derramar abundantes l√°grimas que, como es habitual en las V√≠rgenes Dolorosas, se enjuga en un pa√Īuelo que porta en su mano derecha.

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La Virgen fue sustituida por otra Dolorosa en 1913, de procedencia malague√Īa y, al parecer, donada por el cofrade Jos√© Castro y Mendoza a esta Hermandad, y que se encontraba en un altar p√ļblico del corral de Mihura, una casa de vecindad de la calle Encarnaci√≥n, n√ļmero 4. Esta imagen, procesiono bajo palio entre los a√Īos 1914 a 1933. La sustituci√≥n fue debida a la reducida estatura de la actual imagen, que no reun√≠a las condiciones para un paso de tan gran tama√Īo. En la ma√Īana del d√≠a 14, Festividad lit√ļrgica de la Exaltaci√≥n de la Santa Cruz, se celebr√≥ Funci√≥n Principal oficiada por el Rvdo. Juan Francisco Mu√Īoz y Pab√≥n, y Bendici√≥n de la nueva Imagen de la nueva Dolorosa, por el Emmo. Prelado, el Cardenal Arzobispo de Sevilla Dr. Almaraz y Santos. A las ocho de la tarde de este d√≠a, se organiz√≥ una Solemne Procesi√≥n con la nueva imagen de Nuestra Se√Īora en sus L√°grimas, que bajo palio, recorri√≥ las principales calles de la feligres√≠a.

La nueva Dolorosa sali√≥ en procesi√≥n hasta 1934, a√Īo en que volvi√≥ a salir la antigua Virgen de las L√°grimas que sigue procesionando actualmente. En 1937, la Virgen malague√Īa fue ofrecida a la Hermandad de San Bernardo, que perdi√≥ su imagen titular en el saqueo e incendio del Templo Parroquial de San Bernardo, como consecuencia de la Guerra Civil. En 1938, el escultor Sebasti√°n Santos Rojas hizo algunos cambios en esta imagen, retocando la mirada y las encarnaciones, y seguramente el candelero; pero el resultado no gust√≥ a la Junta de Gobierno por lo que posiblemente, el escultor la destruy√≥ e hizo otra nueva en el mismo a√Īo.

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En 1969, la Virgen de las L√°grimas se intent√≥ sustituir nuevamente por otra talla, pero tal pretensi√≥n fue desestimada en un hist√≥rico Cabildo General de Hermanos celebrado en la ma√Īana del d√≠a 30 de Noviembre de 1969, con un √ļnico punto del orden del d√≠a, la sustituci√≥n de la Dolorosa titular de la Hermandad, por otra imagen que ha sido realizada por el escultor Luis √Ālvarez Duarte. En la votaci√≥n efectuada entre los hermanos fue rechazada la propuesta de sustituci√≥n, por doscientos en contra y siete a favor.

¬†Las hermanas, que no pudieron estar presentes en el Cabildo, por impedirlo las Santas Reglas, esperaron en la puerta del Templo el resultado y, conocido el mismo, entraron y rezaron una salve a la Stma. Virgen de las L√°grimas. Seg√ļn el investigador y cofrade Juan Carrero Rodr√≠guez, la Dolorosa descartada es la Titular de la Hermandad de la Sagrada Lanzada, en Jerez de la Frontera (C√°diz).

lagrimas_1923Las im√°genes de esta Hermandad han sufrido numerosos traslados a lo largo de su historia y la mayor√≠a debido a las reformas que se han ido realizando en la iglesia de Santa Catalina, donde ha tenido su sede desde comienzos del s. XVIII. En 1869 ya se tiene constancia de uno de estos traslados, ya que en este a√Īo la cofrad√≠a har√≠a su salida procesional desde el templo de la Virgen de Consolaci√≥n, m√°s com√ļnmente conocida como Iglesia de Los Terceros.

Más adelante, ya en la segunda década del s. XX, se tienen noticias de otro traslado desde Santa Catalina hacia la Iglesia de la Santísima Trinidad (1923), desde donde se volverían a trasladar al templo de San Román (1925) debido a su proximidad con la parroquia de Santa Catalina, hasta que en 1930 volvieron las imágenes a su ubicación original, después de acabadas las obras de reparación en el  templo.

En la segunda mitad del siglo veinte, se han ido sucediendo más traslados, uno de ellos en 1965, donde la Virgen es trasladada hasta el Centro Misional de S. Pío X, en el Polígono Sur, presidiendo la Misión de este barrio.

En agosto de 1972, por obras nuevamente de reparación que esta vez se localizarían en la cubierta de la nave de la Epístola, se trasladarían las imágenes titulares  a San Román, aunque en 1973 pudieron realizar su salida procesional desde Santa Catalina.

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Se le rinde culto en su iglesia de Santa Catalina en el tercer tramo de la nave de la Ep√≠stola, donde se encuentra la Capilla de la Exaltaci√≥n, adosada a la torre campanario, y es, en el primer cuerpo de su Retablo Mayor, en la hornacina izquierda, donde se sit√ļa la Virgen de las L√°grimas.

Esta parroquia ha seguido sufriendo deterioros en este siglo XXI, por lo que √ļltimamente, se volver√≠an a proyectar obras de restauraci√≥n en el inmueble, provocando que el jueves 3 de junio del a√Īo 2004, la Hermandad de la Exaltaci√≥n haya tenido que trasladar sus im√°genes titulares a lugar m√°s seguro, en este caso, al templo de Los Terceros.

Esta ubicación sería provisional, ya que la Hermandad decidió en septiembre trasladar nuevamente las imágenes el día 2 de octubre, sábado, a la iglesia de San Román, cuando esta fuera reabierta al culto, ubicándolas en la zona interior de la que fuera puerta y que da a la calle Sol.12.

An√°lisis Iconogr√°fico

virgen1950El origen y posterior desarrollo de la devoci√≥n por las V√≠rgenes Dolorosas, est√° √≠ntimamente relacionado con la pr√°ctica del V√≠a Crucis, difundida en tierras andaluzas por el Beato √Ālvaro de C√≥rdoba al volver de Tierra Santa en 1420 y que hace alusi√≥n a la Pasi√≥n de Cristo. En Sevilla, este florecimiento se debi√≥ en gran medida a la publicaci√≥n en 1535 de la obra Subida al Montesi√≥n, escrita por el fraile franciscano Bernardino de Laredo.

En la actualidad, en Andalucía, se denomina genéricamente como Dolorosas a la totalidad de las Vírgenes que procesionan bajo palio tras el paso de Cristo, a causa de la gran devoción que manifiesta el pueblo por la Virgen de los Dolores, hasta tal punto, que en Sevilla se celebra la Pasión a través del dolor de la Virgen, con una mariología completa que puede desglosarse en cinco representaciones cargadas de simbolismo religioso: La Dolorosa, el Stabat Mater, la Piedad, la Virgen Doliente y la Soledad.

El gusto por vestir y adornar profusamente a estas imágenes, así como a las demás imágenes marianas de vestir, comenzaría en la Edad Media, teniendo en la época renacentista algunos detractores debido a que las ropas seguían la moda profana del momento y se abusaba de galas y adornos.

En 1591, en el Sínodo de Cádiz se dispuso la prohibición de vestidos indecorosos en las imágenes de candelero, condenando que fueran vestidas por camareras y seglares e impedía que salieran de su capilla para ser aderezadas por los cofrades. Esta prohibición no se llevó a cabo en todas las Vírgenes ni durante mucho tiempo.

El modelo iconogr√°fico para las Dolorosas aparece definido a fines del s. XVI y perdurar√° hasta nuestros d√≠as. Con anterioridad, la vestimenta de estas im√°genes se inspiraba en el modelo impuesto por San Lucas, una Virgen que luce toca y manto, al gusto monjil, con su mano reposando sobre el pecho atravesado por pu√Īales.

JP_Barrera06El atuendo qued√≥ fijado con posterioridad para la Virgen de los Dolores, que comenzar√≠a a vestir saya y manto negro, circunstancia originada por un encargo, que a finales del s. XVI realiz√≥ la reina Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II. El encargo consistir√≠a en la reproducci√≥n en escultura de una Virgen de la Soledad o de las Angustias de un cuadro que trajo de Francia. Esta imagen se visti√≥ con el traje de la condesa de Ure√Īa, viuda en esos momentos, por lo que desde entonces, las V√≠rgenes de las Angustias, Dolores y de la Soledad, suelen vestir de negro sustituyendo al traje hebreo. De la misma √©poca ser√≠a el gusto por colocar sobre el pecho de la Virgen un coraz√≥n atravesado por uno o siete pu√Īales o espadas, aludiendo a los Siete Dolores que le profetiz√≥ San Sime√≥n.

Sin embargo, a partir de finales del s. XIX, se introdujeron otros colores como el verde, morado, granate, el azul y el blanco para su indumentaria.

En Sevilla, el atuendo ha evolucionado en relación con la moda de cada época, aunque un aspecto que no ha cambiado ha sido el significado de algunos elementos, que se han mantenido a lo largo de los siglos; y de los colores que viste la Virgen en sus ropas.

El pa√Īuelo es un elemento fundamental en estas V√≠rgenes, que suelen llevar en la mano derecha, con √©l se enjugan las l√°grimas, que pueden ser incipientes o, como en el caso de la Virgen de las L√°grimas y la mayor√≠a de ellas,¬† surcar llamativamente sus mejillas (figura 3).

En la mano izquierda pueden llevar objetos que hagan referencia a la advocación particular de cada imagen o a la Pasión, como los Rosarios. La Virgen de las Lágrimas, cuya advocación se recuerda en un broche de oro prendido de su pecherín con la leyenda "Lágrimas", se ajusta al prototipo, por lo que en su mano izquierda suele portar un Rosario o encontrarse vacía.JP_Barrera09

Las imágenes visten ropas diferentes dependiendo de la festividad que se conmemore, así unas veces los ropajes son más suntuosos y se decoran con encajes, adornos y bordados, y en otras ocasiones las telas son lisas y no presentan mucha decoración.

El color de los elementos que componen su atuendo, como es el manto, la saya y el tocado, varía también, pero no su significado; así el color azul hace referencia al Cielo, al Amor Celestial y a la Verdad, y es el color de la Virgen en la Iglesia, empleándose para conmemorar los momentos importantes en la vida de la Virgen. El blanco es la pureza y virginidad, y el rojo simboliza las emociones, el amor incondicional e ilimitado hacia su Hijo.

La Virgen está, a veces, engalanada por una simple diadema, o por una radiante corona con aureola solar que subraya su condición como "Reina del Universo"  y es un signo de victoria y distinción, así como una demostración del amor que le profesan sus hijos.

No habiendo cambiado el modelo iconogr√°fico para estas Dolorosas, resulta dif√≠cil su catalogaci√≥n, estando centrados sus peque√Īos distingos en la policrom√≠a, giros e inclinaciones de la cabeza, direcci√≥n de la mirada y postura de las manos.

 

Análisis Morfológico- Estilílistico

lagrimas29aAl ser ésta una imagen de vestir o de candelero, se estructura en dos secciones. En la superior se encuentra el tronco, que llega hasta las caderas, y al que se fijan, la cabeza y los brazos articulados. En la zona inferior se acopla el llamado candelero, armadura que sirve de apoyo a la imagen y de aspecto troncocónico, que en este caso, colocado en la restauración de 1956, y de base ovalada, consta de ocho listones de madera que arrancan desde la altura de las caderas, todo ello envuelto a su vez por un lienzo relleno de guata.

Las manos y la cara son las partes donde se concentra la calidad en la talla y la policrom√≠a, ya que son visibles; el tronco y los brazos presentan una talla somera y tosca, y una policrom√≠a escasa, cubri√©ndose la generalidad de la superficie, excepto la franja superior del pecho, del color que simboliza a la Virgen, el azul, en este caso gris√°ceo, simulando una ropa ajustada, que se decora en los pu√Īos y parte del escote de forma trapezoidal, con unos motivos decorativos blancos y semicirculares, que recuerdan a peque√Īos encajes.

El tronco ofrece una talla irregular en la zona de los hombros, ya que el derecho es mayor que el izquierdo. En el centro de la franja superior de la espalda, sobresale una punta met√°lica que se unir√≠a al pollero, estructura autoportante que soporta el manto.La cabeza se inclina ligeramente hacia delante e izquierda, quedando fija su mirada hacia abajo en expresi√≥n de recogimiento. En el rostro alargado, fino y ovalado, destacan sus grandes ojos de iris pardo, realizados en cristal, y sus amplias pesta√Īas postizas; todo ello enmarcado a su vez, por unas delgadas cejas casta√Īas, que se ondulan al fruncir levemente el ce√Īo.

De los ojos brotan cinco grandes l√°grimas de cristal, tres recorren su mejilla izquierda y dos la derecha. Estas l√°grimas han sido retocadas y cambiadas en algunas ocasiones, modific√°ndose en n√ļmero, tama√Īo y situaci√≥n. Los ojos no presentan una total simetr√≠a, ya que no est√°n dispuestos a la misma altura.

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La nariz es recta, fina y alargada y debajo, su peque√Īa boca de labios rojizos, se entreabre dejando a la vista parte de los dientes superiores tallados en color claro, y revela, debido a la ligera inclinaci√≥n de las comisuras hacia abajo, una cierta impresi√≥n de dolor y tristeza mezclada con cierto rictus de alegr√≠a, debido a la irregularidad en la abertura de las comisuras, siendo distinta la izquierda de la derecha, rompiendo as√≠ la armon√≠a regular de la boca, una caracter√≠stica de las V√≠rgenes sevillanas . Tambi√©n en la cabeza, aparecen talladas las orejas, que si bien no tienen el acabado del resto de las partes visibles, s√≠ se han labrado en detalle.JP_Barrera21

 

 

 

 

Este rostro presenta, como en la mayor√≠a de las ocasiones, unos rasgos adultos, y muestra en general, una gran perfecci√≥n y equilibrio. El dolor contenido, se expresa desde el recogimiento y el recato, dentro de un marcado ambiente intimista. Algunos elementos que aparecen en √©l, corresponden al af√°n naturalista que prim√≥ sobre todo en el s. XVIII, como ser√≠a el uso del cristal para los ojos, las pesta√Īas postizas de pelo natural y las l√°grimas tambi√©n de cristal.

Característica asimismo de la época, sería la progresiva atenuación en la expresión de estas Dolorosas andaluzas, no tan dramáticas como las castellanas.

¬†Los brazos se dividen en tres partes articuladas mediante bisagras de madera, constituyendo un tipo de articulaci√≥n¬† denominada com√ļnmente de galleta. La articulaci√≥n superior es la que une el brazo al tronco, la siguiente a la altura del codo, articula el antebrazo, y en la √ļltima, se acoplan las manos. Este tipo de articulaci√≥n s√≥lo facilita un √ļnico movimiento y no permite la rotaci√≥n, por lo que sufren da√Īos en el momento en que se viste a la imagen y se suelen desencajar.

JP_BarreraPor ello en la restauraci√≥n efectuada en el a√Īo 2006 por el Profesor D. Pedro Manzano Beltr√°n se sustituyo por un nuevo juego de brazos en madera de sapelli con sistema de articulaci√≥n de bolas. En las manos finas y alargadas, pero carnosas, se han tallado los detalles con gran exactitud y verismo, ejemplo de ello ser√≠an las u√Īas, cortas y cuadradas. La mano izquierda est√° semicerrada, exceptuando el pulgar y el dedo √≠ndice m√°s extendidos. La derecha, m√°s abierta, es la que porta el pa√Īuelo con el que se enjuga las l√°grimas.

De este análisis se puede deducir, que esta imagen sigue el modelo prototípico de Dolorosa que se venía haciendo a comienzos del s. XVIII, en Andalucía; de rasgos faciales adultos y atenuada expresión, condimentada por aditamentos naturalistas, propios del estilo de la época que se prolonga en este Barroco tardío; donde la decoración envolvente y exuberante, desvían la atención del espectador hacia el decorado que rodea a la imagen.

 

  

Ampliaremos m√°s informaci√≥n sobre los trabajos de restauraci√≥n que figuran documentados en los archivos de la Hermandad y especialmente en el realizado¬†por el Profesor Pedro Manzano Beltr√°n en el a√Īo 2007, el cual por su inter√©s merece que le¬∑dediquemos un apartado¬∑exclusivo¬∑dentro de esta secci√≥n de la web. ¬†

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Última actualización el Viernes, 25 de Marzo de 2011 14:34

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